Guías y buenas prácticas sobre enlaces cortos, estadísticas y marketing, desde la libertad de tu propio servidor.
Un subdominio alarga en vez de acortar. Con un dominio de marca, tus enlaces llevan tu dominio de verdad (midominio.com/abc), aunque ese dominio ya tenga su web.
Un enlace sin medir es una oportunidad perdida. Te explico qué métricas miran de verdad y cómo pasar de los números a decisiones útiles.
Cada clic en un enlace deja un rastro de datos. Te explico qué recoge un acortador, qué implica el RGPD y por qué tenerlo en tu servidor lo simplifica todo.
Los acortadores son seguros por diseño, pero conviene saber dónde está el riesgo. Te cuento cómo protegerte y cómo generar confianza con los tuyos.
Al instalar Linsei eliges entre MySQL y SQLite. Te explico en qué se diferencian y cuál encaja mejor contigo, sin tecnicismos innecesarios.
No hay un único «mejor» acortador: hay el que encaja contigo. Te doy los criterios que importan para acertar y no pagar de más.
Bitly es cómodo, pero no es la única vía. Repaso las alternativas y la que casi nadie considera: montar tu propio acortador.
Un acortador convierte enlaces larguísimos en direcciones cortas, memorables y medibles. Te explico qué es, cómo funciona la redirección 301 y para qué te sirve de verdad.
Acortar un enlace es más fácil de lo que parece. Te enseño a hacerlo gratis de tres maneras y a personalizarlo para que se vea profesional.
El nombre une dos piezas: link (enlace) y sei, un término japonés ligado a sistema y control. Te cuento por qué lo elegimos y qué dice de la plataforma.